Cuando comprender se convierte en profesión
A LII les convienen profesiones que valoran la precisión conceptual, el análisis de sistemas y la detección de contradicciones: investigación, diseño, análisis, programación, metodología o edición de textos complejos. Necesitan comprender cómo funciona la tarea y disponer de tiempo para pensar.
El trabajo basado sobre todo en la autopromoción, la interacción continua, la lucha por el estatus o decisiones rápidas sin fundamentos claros los agota. Pueden cumplir con esas exigencias, pero rara vez muestran ahí sus mejores capacidades.
El reconocimiento que no piden
Se preocupan más por hacer bien el trabajo que por recibir el reconocimiento. Por eso, el mérito puede quedarse con quien presenta el resultado. Les ayuda aprender a explicar brevemente su contribución y su impacto sin convertirlo en autopromoción.


