- Te entusiasma el potencial de las personas, mientras que a ILE le entusiasman las ideas y los sistemas en sí.
- Resuelves los desacuerdos interpretando los motivos y sentimientos, mientras que ILE recurre a argumentos lógicos.
- A veces no mantienes la coherencia entre tus propias ideas, mientras que ILE puede pasar por alto los sentimientos de su interlocutor.
Pregunta clave: Cuando algo nuevo te entusiasma, ¿te preguntas primero «¿Qué significa esto para la persona implicada?» o «¿Cómo funciona?»?



